Ingredientes:
24 (o 48 si queremos doblar las cantidades) boquerones (600 g aprox.)
1 huevo L
2 ajos
un manojo de perejil fresco
3 pimientos del piquillo
125 g de gambas peladas (optativo, pueden ser congeladas y bien escurridas, cortadas en trocitos pequeños)
pan rallado
harina para freír (harina trigo+harina garbanzos que ya viene preparada "Las Panaderas")
sal y pimienta.
En un bol ponemos el huevo, agregar 2 ajos y el perejil muy picados junto con los pimientos del piquillo troceados y cortados a daditos ( las gambas picadas si es nuestra elección). Mezclamos todo batiendo los huevos, salpimentamos al gusto e incorporamos poco a poco el pan rallado hasta que forme una masa con espesor suficiente para utilizarlo como relleno.
Tapamos y reservamos en el frigorífico mientras limpiamos los boquerones quitándoles la cabeza y la espina central.
Los pasamos por agua con hielo para quitar restos de sangre y que se blanqueen.
Escurrimos y secamos bien con papel de cocina. Los colocamos abiertos y con la piel hacia abajo y ponemos un poco de sal, teniendo en cuenta que el relleno ya la lleva.
Sobre la mitad de ellos, ponemos una pequeña cantidad del relleno reservado y los cerramos con la otra mitad.
Pasamos por harina (también se pueden rebozar con huevo y pan rallado) y freímos en abundante aceite de oliva virgen extra caliente para que se doren un poco, sin hacerlos mucho para que el boquerón quede tierno.
Servimos.
pan rallado
harina para freír (harina trigo+harina garbanzos que ya viene preparada "Las Panaderas")
sal y pimienta.
En un bol ponemos el huevo, agregar 2 ajos y el perejil muy picados junto con los pimientos del piquillo troceados y cortados a daditos ( las gambas picadas si es nuestra elección). Mezclamos todo batiendo los huevos, salpimentamos al gusto e incorporamos poco a poco el pan rallado hasta que forme una masa con espesor suficiente para utilizarlo como relleno.
Tapamos y reservamos en el frigorífico mientras limpiamos los boquerones quitándoles la cabeza y la espina central.
Los pasamos por agua con hielo para quitar restos de sangre y que se blanqueen.
Escurrimos y secamos bien con papel de cocina. Los colocamos abiertos y con la piel hacia abajo y ponemos un poco de sal, teniendo en cuenta que el relleno ya la lleva.
Sobre la mitad de ellos, ponemos una pequeña cantidad del relleno reservado y los cerramos con la otra mitad.
Pasamos por harina (también se pueden rebozar con huevo y pan rallado) y freímos en abundante aceite de oliva virgen extra caliente para que se doren un poco, sin hacerlos mucho para que el boquerón quede tierno.
Servimos.


