Receta basada en la del libro "El Amparo" y adaptada por Biscayenne
Hechos en la KitchenAid, pero se puede hacer igual a la forma tradicional, o sea, manualmente.
Ingredientes:
100 g de azúcar
100 g de mantequilla en pomada
125 ml de leche a temperatura ambiente
12 g de levadura fresca o 4 g de levadura seca
3 huevos
500 o 550 g de harina de fuerza
1 yema para pintar los bollos
Azúcar
En un bol grande o en el recipiente de la amasadora ponemos la mantequilla y el azúcar y mezclamos bien con las varillas. Añadimos los 3 huevos y seguimos mezclando hasta conseguir que se integren los ingredientes.
En un recipiente aparte, desmenuzamos la levadura y añadimos un poco de la leche tibia de los ingredientes, para que se disuelva. La añadimos al bol y seguimos mezclando.
A continuación, le agregamos la leche restante y seguimos batiendo.
Cambiamos las varillas por la pala K (o por una lengüeta de cocina si lo estamos haciendo manual) y vamos agregando la harina, no toda de golpe, porque según la harina y los líquidos de la mezcla puede que se necesite toda, más, o menos de los 550 g., y mezclamos hasta que todos los ingredientes se integren. Tiene que quedar una masa blanda pero que no se pegue demasiado a las manos.
Retiramos a un bol o lo dejamos en el mismo en el que la hemos amasado y espolvoreamos un poquito de harina por encima. La tapamos con un paño y la dejamos levar unas 3 o 4 horas o hasta que doble el volumen.
Mientras podemos hacer la
crema de mantequilla, cuyos ingredientes son:
200 g de mantequilla en pomada
3 yemas
200 g de azúcar
100 ml de agua
En un cazo llevamos a ebullición el azúcar mezclada con el agua y dejamos hervir a fuego medio durante unos 5 minutos, hasta que veamos que se ha formado un almíbar de hebra floja.
En un recipiente aparte batimos con unas varillas las yemas de huevo y vamos echando, en un hilo fino, el almíbar caliente sin dejar de batir para que no se cuajen los huevos. Seguimos batiendo hasta que baje un poco la temperatura de la mezcla.
Reservamos y dejamos enfriar.
Cuando ya esté fría añadimos la mantequilla en pomada y volvemos a batir hasta conseguir una crema. Si la vamos a utilizar al momento cortamos y rellenamos los bollos cuando ya estén fríos, pero si no la vamos a utilizar, la mantendremos en el frigorífico y la sacaremos a temperatura ambiente como media hora antes de rellenarlos.
Volviendo a la masa, cuando ya ha levado lo suficiente, la ponemos sobre la superficie de trabajo y la amasamos un poco para desgasificarla.
Cortamos porciones de unos 60 g, las boleamos y, a continuación, le damos forma alargada.
Los colocamos en una bandeja forrada con papel de horno, tapamos con un paño limpio y dejamos levar una o dos horas, dependiendo de la temperatura de nuestra cocina. Tienen que aumentar su tamaño.
Precalentamos el horno a 180º, con calor arriba y abajo.
Batimos la yema con unas gotas de agua y pintamos con ella la superficie de los bollos. Si queremos los espolvoreamos por encima con un poco de azúcar.
Metemos la bandeja en el horno en la zona media, y horneamos unos 10 o 12 minutos, justo hasta que estén un poco dorados.
Los sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla. Una vez fríos los cortamos por la mitad y rellenamos con la crema de mantequilla.
Salen unas 14 o 15 unidades. Fríos se pueden congelar sin rellenar y en una bolsa hermética. Cuando los vayamos a utilizar los sacamos una hora antes, los rellenamos con la crema de mantequilla y disfrutamos de ellos como recién hechos.
Con un café con leche...¡¡deliciosos!!