
INGREDIENTES:
Para el bizcocho:
100 gr. Azúcar
10 gr. Canela
370 gr. Harina de repostería
10 gr. Maicena
1 pizca de sal
10 gr. Levadura tipo Royal
300 gr. Azúcar
200 gr. Mantequilla a temperatura ambiente
5 Huevos L
1 cdta. Extracto vainilla
250 ml. Crème fraîche o en su defecto yogur griego natural
Para el frosting:
100 grs. Azúcar glas
50 ml. Nata para montar
Precalentamos el horno a 170º C con calor arriba y abajo.
Mezclamos los 100 g de azúcar y los 10 de canela molida y reservamos.
En otro recipiente ponemos la harina, la maicena, la sal y la levadura, mezclamos bien y tamizamos. Reservamos.
En el bol de la amasadora ponemos la mantequilla a temperatura ambiente y los 300 g de azúcar y con el accesorio globo vamos batiendo hasta conseguir una mezcla cremosa, bajando de vez en cuando la mantequilla al centro del bol para que se mezcle bien con el azúcar. Conseguiremos la cremosidad en unos 7 minutos aproximadamente.
Cuando la mezcla esté cremosa vamos añadiendo los huevos uno a uno y los vamos integrando, así como la cucharadita de extracto de vainilla.
Una vez tengamos toda la masa bien integrada, iremos añadiendo la harina tamizada en tres veces intercalándola con la crème fraîche que también la añadiremos en tres veces.
Terminaremos de mezclar todo con una espátula para asegurarnos de que no queda ningún resto de harina.
Engrasamos bien el molde con spray desmoldante y lo aplicamos bien por todos los rincones con un pincel.
Echamos en el molde la tercera parte de la masa, extendemos bien con una espátula y ponemos por encima unas cucharadas de la mezcla de azúcar y canela que teníamos reservada.
Ponemos una segunda capa de masa y hacemos lo mismo con la mezcla de azúcar y canela. Después terminamos con el resto de la masa.
Golpeamos suavemente el molde sobre un paño apoyado en la encimera de la cocina para que la mezcla se adapte bien al mismo y lo metemos al horno precalentado sobre la rejilla durante 50 o 55 minutos.
Pinchamos el bizcocho para asegurarnos que está bien horneado y retiramos, poniéndolo a enfriar dentro del molde sobre una rejilla durante 10 o 15 minutos.
Desmoldamos y mientras se enfría hacemos el frosting, mezclando el azúcar y la nata dejándola con la textura de un yogur griego o al gusto.
Bañamos el bizcocho cuando esté totalmente frío con el frosting.
Y, a disfrutar de este bund cake con sabor a cinnamon rolls, que está riquísimo.
























