Este año el otoño casi llegó en fecha.
Está lloviendo, han bajado las temperaturas (aunque no tanto como a mi me gusta) y la atmósfera está despejada y atractiva.
En la calle, las escenas cotidianas que se suceden, no pasan desapercibidas. Parece que la actividad ha cobrado energía.
A pesar de todo lo que sabemos que está pasando, parece que cada uno pone un poco de su parte para que la vida continúe.
Me gusta observar el otoño y ver como se acerca el invierno, porque este año realmente estamos teniendo otoño.
Luego me gusta volver a casa y "hacer hogar" (así le llamo yo a meterme en la cocina con ganas de hacer cosas ricas, sencillas y sorprendentes) como con estas
tortitas de calabacín que tampoco nos dejaron indiferentes.
Ingredientes:
1 calabacín grande rallado. Eliminar el exceso de agua. (Para ello, después de rallar el calabacín, ponerlo entre hojas de papel de cocina y apretar para escurrir bien el agua)
1 patata grande pelada y rallada (optativo)
1/2 taza de queso parmesano recién rallado
1 taza de pan rallado o migas de pan panko
Una pizca de nuez moscada molida
1 cucharadita de tomillo fresco o seco.
1/4 cucharadita de pimentón dulce o picante (al gusto)
1 diente de ajo picado
1 huevo batido
Sal y pimienta al gusto
1-2 cucharadas de aceite de oliva
Poner todos los ingredientes, excepto el aceite de oliva, en un cuenco y mezclar bien. Usando una cucharada colmada formar la mezcla en hamburguesas.
Calentar el aceite de oliva en una sartén antiadherente a fuego medio. Una vez caliente, añadir las porciones en pequeñas cantidades y cocinar hasta que estén doradas. Aproximadamente 3-4 minutos por cada lado.
Retirar y dejar escurrir sobre papel absorbente para evitar el exceso de aceite y servir.
También se pueden hacer al horno: Horno precalentado a 200º con calor arriba y abajo. Ponemos en una bandeja con papel de horno porciones de la mezcla que queden bien finitas y dejamos hacer durante unos 20 o 30 minutos o hasta que queden doradas al gusto.