
Hecha en la KitchenAid, pero la podemos hacer igualmente con un bol y varillas eléctricas.
Ingredientes:
75 g de agua
20 g de café soluble
210 g de azúcar blanco
3 yemas de huevo
375 g de mantequilla a temperatura ambiente
240 g de leche entera + 5 gr. de café soluble + 2 cucharaditas de azúcar.
Galletas tostadas rectangulares
Granillo crocante de almendra.
Ponemos en un cazo los 75 g de agua, 20 g de café soluble y 210 g de azúcar blanco. Mezclamos bien. Llevamos a fuego medio hasta que se disuelva el azúcar por completo y tengamos una especie de almíbar de café, reservamos.
En el bol de la KitchenAid batimos las 3 yemas con el accesorio globo hasta que espumen y se aclaren un poco.
Vertemos poco a poco y sin dejar de batir, el almíbar de café que habíamos preparado anteriormente y seguimos batiendo hasta que la mezcla se enfríe.
Cuando esté fría vamos añadiendo poco a poco los 375 gramos de mantequilla a temperatura ambiente y batimos durante 5-10 minutos, hasta que la mezcla se aclare y esté muy cremosa.
En un recipiente aparte mezclamos 240 gramos de leche entera con 5 gramos de café soluble y dos cucharaditas de azúcar, disolvemos bien y vamos mojando las galletas en el café con leche.
Las vamos colocando sobre la bandeja o plato en el que vayamos a presentar la tarta dándole la forma que deseamos.
Extendemos encima de cada base de galletas una capa fina de crema de mantequilla y café. Así sucesivamente hasta que formemos cinco capas de galletas y terminemos con otra capa fina de crema.
Cubrimos los laterales de la tarta con la crema y el granillo de almendra y decoramos con manga pastelera al gusto.
Reservamos la tarta en la nevera durante unas 4 horas, preferiblemente hasta el día siguiente.
Sacamos de la nevera al menos 1 hora antes de consumir.