En verano, tempranito y paseando por ahí, se puede ver a la gente desayunando al sol (no se como pueden, la verdad, porque ya hace calor a esas horas...) y a veces pienso que tiene que ser un momento muy agradable, aunque entonces me acuerdo de mis desayunos en la terraza de casa con una buena taza grandota de café y, excepcionalmente, una porción de mi brownie casero y me siento privilegiada.
Ingredientes:
125 gr. cobertura
100 gr. harina
140 gr. nueces
160 gr. huevos
210 gr azúcar
200 gr. mantequilla.
Esponjar la mantequilla (batirla bien hasta que veas que incluso cambia un pelin de color, se vuelve más clarita. Se puede hacer en la th con la mariposa) añadimos la cobertura fundida (fundir en un cuenco en el horno, mientras se precalienta. Poniéndolo al principio tardará unos 5 m., sacarla en cuanto este casi todo derretido, revolver para que pierda temperatura y no corte la mantequilla).
Aparte batimos los huevos con el azúcar, hasta que blanquee un poco, mezclar los dos batidos y finalmente agregar la harina tamizada y las nueces.
Cocer en molde engrasado o sobre silpat a 200ºC durante unos 15 minutos.
Tiene que quedar muy tierno y con una textura más bien cruda y húmeda una vez sale del horno.
Ni que decir tiene que la materia prima debe ser de primera.
Tiene un inconveniente, es tan jugoso y suave que vuela. Buen provecho.
OJO: cuidado con la temperatura de fusión de la cobertura y la unión con la mantequilla
Molde rectangular de 25 por 15
