INGREDIENTES PARA CUATRO PERSONAS:
2 o 3 puntas de solomillo de cerdo,
1 cabeza de ajos desgranados pero sin pelar,
½ vaso de whisky (también se puede utilizar coñac),
el zumo de 1 limón,
1 vaso o ½ vaso de agua (o de caldo de carne o pollo),
sal y pimienta,
aceite de oliva virgen extra,
1 pastilla de caldo de carne o pollo (optativo por si no tenemos caldo)
Comino molido (optativo)
MODO DE HACERLO:
Se cortan en filetes gruesos las puntas de solomillo.
En una cazuela ponemos bastante aceite de oliva y cuando esté caliente se le echan los filetes de solomillo para sellarlos (tienen que quedar crudos por dentro y dorados por fuera). Les damos la vuelta y salpimentamos. Sacamos y reservamos.
En el aceite sobrante echamos los ajos con piel un poco aplastados o cortados por la mitad a lo largo, dejamos que se doren un poco y den sabor al aceite, a continuación echamos con cuidado el whisky (¡ojo!....que si utilizamos fuego puede salir ardiendo). Yo le prendo fuego con una cerilla y lo dejo hasta que se apague, pero también se puede dejar consumir el alcohol del whisky dejándolo hervir un minuto. Añadimos el ½ vaso de caldo o de agua con una pastilla de caldo de carne.
Echamos la carne con el jugo que haya soltado y dejamos que hierva unos cuatro minutos. Sacamos y reservamos.
Y, por ultimo, en la salsa echamos un poquito de comino y el zumo de limón, que si es muy ácido echaremos solo el de medio limón, eso al gusto. Probamos y rectificamos si hiciera falta.
(Si la salsa queda muy líquida, podemos poner en un vaso un par de cucharadas de maizena y un poquito de agua fría para diluirla, y echamos unas cucharadas a la salsa hasta que quede el espesor que nos guste).
Agregamos de nuevo la carne y la dejamos hervir a fuego fuerte con la salsa durante un minuto más.
Servimos.
