La semana pasada encontré harina de guisantes en una tienda de productos ecológicos. Tiene un bonito color verde claro como el que se aprecia en las grietas de esta foto una vez horneado.
Y...bueno, ese día llegó y han salido estos panes tan ricos, con un suave sabor a guisantes y una miga tierna y deliciosa, aunque no tan verde como yo esperaba.
Un pan muy nutritivo y con mayor contenido proteínico.
¡Van por ti Miguel Ángel!
INGREDIENTES:
150 g de harina de guisantes
275 g de harina de trigo
125 g de harina integral de trigo
50 g de masa madre líquida (100%). Si no tenemos, añadir proporcionalmente harina y agua.
1 cucharada de miel
1 cucharada de aceite de oliva
10 g de sal
5 g de levadura seca de panadería
1 taza de leche
1 taza de agua.
En un bol o en la amasadora, ponemos todos los ingredientes menos la sal y la levadura seca. Mezclamos bien y dejamos reposar unos 20 o 30 minutos.
Pasado el tiempo incorporamos la levadura seca en un lado de la mezcla y la sal en otro opuesto.
Trabajamos la mezcla hasta obtener una masa lisa y que no se pegue a las manos.
Dejamos levar, durante una hora o hasta que duplique su volumen, en un lugar templado y cubierta con un paño.
Aplastamos la masa con el puño, sin amasar y la dividimos en dos trozos de peso aproximado.
Formamos el pan a nuestro gusto (redondos, alargados…) y dejamos que vuelva a levar durante unos 45 minutos cubierto con un paño limpio y húmedo.
Precalentamos el horno a 250ºC. Arriba y abajo sin aire.
Antes de meter la masa en el horno le hacemos los cortes.
Bajamos la temperatura del horno a 210ºC y dejamos hornear durante 25 o 30 minutos.
Dejar enfriar en una rejilla.