1 de abril de 2015

Pastela de pollo



Ingredientes:
1 pollo mediano troceado
4 cebollas medianas (3 cortadas en juliana y 1 entera) + 1 cebolla rallada
1 diente de ajo machacado
1 trocito de jengibre fresco pelado y otro rallado
1 cucharadita de pimienta negra
1 cucharadita de cúrcuma
1/2 cucharadita de azafrán
1/2 cucharadita de canela
1 cucharadita de sal o al gusto
4 cucharadas de perejil fresco picado
4 huevos
1/2 litro de caldo (resultante de hervir el pollo)
2 cucharaditas de Ras el Hanout o mezcla de especias morunas.
100 g de almendras picadas
Un puñado de pasas (opcional)
50 g de almendras enteras tostadas
Azúcar glas y canela en polvo para decorar
1 paquete de pasta brick
Mantequilla derretida para pintar las hojas de Brick
Aceite de oliva para freír

Para limpiar bien el pollo lo ponemos en un bol con agua fría, sal y un buen chorro de vinagre durante una hora. Pasado el tiempo lo enjuagamos con agua limpia y lo dejamos escurrir bien.

En una cazuela con agua hirviendo, sal, una de las cebollas entera, un trocito de jengibre fresco pelado y dos cucharadas de especias morunas o Ras el Honout, ponemos los trozos de pollo y lo dejamos cocer unos 25 o 30 minutos. Sacamos los trozos de pollo hervido reservando el caldo y la cebolla. Lo desmenuzamos bien evitando que quede piel y algún hueso y reservamos.

Cubrimos la base de otra cazuela con aceite de oliva y añadimos la cebolla rallada, el ajo machacado, sal, pimienta negra, cúrcuma, azafrán y canela. Mezclamos y rehogamos bien unos minutos.

Agregamos las cebollas cortada en juliana y la que teníamos reservada del caldo escurrida y troceada, el pollo desmenuzado, unas pasas, un poco de sal y mezclamos bien dejando que se rehogue unos minutos. Añadimos el perejil y medio litro aproximadamente del caldo que teníamos reservado, que lo cubra todo y dejamos cocer durante 40 minutos (o unos 20 minutos en la olla exprés).

Apagamos el fuego (si ha quedado demasiado caldo dejar reducir el líquido o colar el exceso hasta que sólo se vea jugoso). Añadimos los 100 g de almendras picadas y los cuatro huevos batidos. Mezclamos y reservamos dejando que los huevos se vayan haciendo solo un poco con el calor residual.

Formamos la pastela con la pasta brick, pintando cada hoja con aceite de oliva o mantequilla derretida si se prefiere. En el centro ponemos el relleno de pollo y cerramos poniendo encima otra hoja de pasta. Pintamos con un huevo o con mantequilla y llevamos al horno precalentado a 200º C, con calor arriba y abajo, durante 20 minutos. Hasta que la superficie esté dorada a nuestro gusto.

Dejamos enfriar un poco y decoramos con azúcar glas, almendras enteras y canela.