Amasado en la KitchenAid, pero se puede hacer igualmente a mano, amasando un poco más de tiempo.
Ingredientes:
300 g de patata cocida tierna y triturada como para puré
475 g de harina de trigo de fuerza
200 ml de leche
25 g de azúcar
30 g de mantequilla
15 g de levadura de panadería fresca
7 g de sal
En un bol ponemos la leche tibia (máximo 35 grados), añadimos el azúcar y la levadura desmenuzada con los dedos. Mezclamos con unas varillas hasta que la levadura esté disuelta. Agregamos dos cucharadas de la harina de los ingredientes y mezclamos de nuevo. Dejamos reposar unos minutos.
En el bol de la amasadora ponemos la mezcla anterior, le añadimos la mantequilla que habremos derretido en el microondas unos 20 o 30 segundos, echamos la harina restante y mezclamos bien durante unos segundos con la pala en K.
Agregamos la sal y la patata triturada. Cambiamos la pala por el gancho amasador y amasamos unos diez minutos a velocidad media. La masa quedará un poco pegajosa.
Volcamos la masa sobre la mesa espolvoreada de harina y formamos una bola. La colocamos en un recipiente espolvoreado también de harina, tapamos con film transparente y cubrimos con un paño. Dejamos reposar en ambiente cálido durante 90 minutos. Tiene que doblar su volumen.
Sacamos la masa a la mesa espolvoreada de harina y con los dedos la desinflamos. Plegamos sobre si misma un par de veces y hacemos un rulo. La dividimos en dos partes o en varias si queremos hacer bollos individuales.
Damos forma al pan y ponemos en una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Espolvoreamos con un poco de harina por encima y tapamos con un paño dejándolos reposar durante 60 minutos en ambiente cálido hasta que doblen su volumen.
Los pintamos con huevo y decoramos al gusto. Yo los he pintado con leche y espolvoreado con escamas de sal.
Horneamos durante 20 minutos en horno precalentado a 220º con calor arriba y abajo.
Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.