
INGREDIENTES
200 g de harina de trigo
300 g de semolina de trigo
12 g de levadura fresca de panadero
5 g de sal
4 cucharadas de aceite de oliva
320 ml de agua tibia
Disolvemos en 100 ml del agua tibia la levadura.
Cubrimos y dejamos reposar durante 15 minutos.
En un bol grande ponemos los 2 tipos de harina y mezclamos con la sal.
Hacemos un hueco en el centro y agregamos el agua tibia con la levadura y mezclamos los ingredientes.
Añadimos el aceite y los 220 ml restante de agua tibia.
Amasamos bien durante 10 minutos.
La masa debe ser suave y lisa.
Cubrimos la masa con un paño y dejamos reposar durante 20 minutos.
Pasado este tiempo, dividimos la masa en dos.
Espolvoreamos un poco de semolina sobre la superficie de trabajo y con un rodillo estiramos cada porción dándole forma redonda, hasta que tenga unos 2 cm de espesor.
Cubrimos y dejamos reposar 1 hora o 1 hora y media dependiendo de la temperatura de la habitación.
Calentamos el horno a 220º con calor arriba y abajo.
Colocamos cada pan en una bandeja de horno y con un tenedor hacemos unos pequeños agujeros en el pan.
Horneamos unos 30 minutos, hasta que tenga un dorado a nuestro gusto.