
Ingredientes para 12 cannelés:
500 ml de leche entera1 vaina de vainilla
25 g de mantequilla sin sal
1 huevo entero (50 g)
2 o 3 yemas (40 g)
140 g de azúcar moreno pulverizada para que no forme grumos
100 g de azúcar glas
140 g de harina
50 ml de ron
Abrimos la vaina de vainilla y extraemos todas sus semillas.
En un cazo vertemos la leche y añadimos las semillas de vainilla y la vaina, lo ponemos a calentar hasta que empiece a hervir. Apagamos el fuego, agregamos la mantequilla, tapamos y dejamos reposar.
En un bol grande ponemos la harina tamizada, añadiéndole también tamizadas el azúcar glas y el azúcar moreno. Mezclamos bien con unas varilla y hacemos un hueco en el centro.
Aparte batimos el huevo entero y las yemas (en total 90g) sin hacer espuma. Lo echamos en el hueco de los ingredientes secos y mezclamos muy bien con una espátula hasta conseguir una mezcla cremosa y homogénea.
Nos aseguramos de que la leche no esté a más de 80º de temperatura y la vamos añadiendo poco a poco a la mezcla anterior. Primero echaremos como un vaso pequeño de la leche y mezclamos con la espátula dando más cremosidad a la mezcla. Seguimos añadiendo leche y conforme vaya haciéndose más líquida mezclaremos con unas varillas.
Añadimos el ron y terminamos de mezclar muy bien.
Pasamos la mezcla por un colador de malla fina a un jarra que luego nos facilite el relleno de los moldes. Añadimos también a la jarra la vaina de la vainilla que habrá quedado en el colador. Tapamos con film transparente a piel (o sea, tocando la mezcla) y guardamos en el frigorífico mínimo 24 horas (lo ideal sería 48 horas y puede estar en el frigorífico hasta 5 días).
(Dicen que los moldes ideales para los cannelés son de cobre, pero yo he usado éstos de acero inoxidable y antiadherentes y van de maravilla).
Engrasamos los moldes con mantequilla o con spray desmoldante.
Pasadas las 24 o 48 horas sacamos la preparación del frigorífico, quitamos la vaina y mezclamos bien.
Llenamos los moldes con la crema hasta dejar un centímetro hasta el borde pues crecen en el horno.
Tendremos precalentado el horno a 250º con calor arriba y abajo unos veinte minutos antes.
Metemos la bandeja con los moldes y horneamos:
1º 15 minutos a 240º
2º 20 minutos a 200º
3º 20 minutos a 180º
En los primero minutos subirá la mezcla, pero volverá a bajar. Tienen que quedar bastante dorados.
Sacamos los moldes sobre una rejilla, dejamos enfriar unos 5 minutos y desmoldamos.
Quedan crujientes por fuera y tiernos y esponjosos por dentro.
Los he acompañado con nata montada casera y sirope de chocolate Hershey's.
Nota: Al día siguiente ya no estarán crujientes por fuera pero si igual de deliciosos.