2 de octubre de 2011

Baklawa



Ingredientes:
10 o 14 hojas de pasta filo (Las 10 en esta proporción 5/2/3. Las 14 en esta proporción 6/3/5)
225 g de mantequilla sin sal, derretida 1 minuto aproximadamente en el microondas.

Para el relleno:
400 g de pistachos tostados (Si se compran crudos, se pueden tostar en una sartén sin nada de grasa durante unos minutos) También podemos poner almendras y piñones si queremos.
100 gr de mantequilla de la que hemos derretido para la pasta filo
100 g de azúcar
½ cucharada de canela molida
1/4 cucharada de clavo molido
1/8 cucharada de nuez moscada

Jarabe o almíbar:
225 g de azúcar
125 ml de agua
1 cucharada de jugo de limón (esto hará que el almíbar no se cristalice o apelmace)
1 cucharada de agua de azahar.

Primero se prepara el almíbar para permitir que se enfríe.
Se disuelven todos los ingredientes a fuego medio. Se retiran del fuego cuando la mezcla espese (en unos 15 minutos hirviendo habremos conseguido un almíbar espesito). Se deja enfriar.

Mientras tanto se calienta el horno a 180º C, con calor arriba y abajo.

Se engrasa con la mantequilla un refractario rectangular de 35x20 cm. Se forra con 5 o 6 hojas de la pasta filo (dependiendo de las que tengamos, si son 14 la proporción será 6/3/5), untando cada una de ellas con la mantequilla derretida (el resto se mantiene cubierta con un paño húmedo para que no se seque)

Se trituran un poco los pistachos tostados y se mezclan con la mantequilla, la canela, nuez moscada, clavo y azúcar y se espolvorea la mitad de ello sobre la última hoja filo. Se cubre con otras 2 o 3 hojas de filo barnizadas cada una de ellas con mantequilla, se añade el resto de la mezcla de pistachos y por último, se cubre con las 3 o 5 hojas de filo restantes, también engrasadas cada una de ellas con mantequilla. Se hacen cortes en forma de rombo en la superficie.

Se mete al horno caliente a 180º durante 30 min., luego se aumenta la temperatura a 210º y se cocina unos 10 minutos más o hasta que la pasta se esponje y la parte superior adquiera un color dorado. Si la capa superior de pasta se cocina demasiado rápido, se cubre con papel de aluminio, pero se debe asegurar de que esté bien horneada.

Se retira la baklawa caliente del horno y se baña con el jarabe frío. Cuando enfría, se porcionan bien los rombos y se sirve.