Deliciosos y dejan un olor en la casa...

INGREDIENTES:
Para la masa (duplicadas para congelar la mitad):
2 tazas de leche
3 cucharaditas de levadura seca de panadería
¾ taza de azúcar (unos 175 g aprox.)
120 g de mantequilla derretida pero no caliente
6 tazas de harina con un mínimo del 10% de proteína.
1 cucharadita de sal
Sin duplicar
1 taza de leche1½ cucharadita de levadura seca
¼ de taza de azúcar
60 g de mantequilla derretida pero no caliente
3 tazas de harina con un mínimo del 10% de proteína.
½ cucharadita de sal
Para el relleno de mitad de la masa:
6 cucharadas de mantequilla blanda pero no fundida (75-100 g aprox.)
½ taza de azúcar moreno integral
1 cucharada sopera de canela
Para pintar con almíbar:
¼ taza de azúcar
3 cucharadas de agua
Para espolvorear:
Azúcar en polvo
¾ taza de azúcar glas
4-5 cucharaditas de agua
Calentar la leche hasta que esté tibia, retirar del fuego y espolvorear la levadura batiendo suavemente hasta que se disuelva. Añadir el azúcar y dejar reposar 3 minutos. Agregar la mantequilla y mezclar.
En un cuenco mezclar la harina y la sal, haciendo un hueco en el centro en el que echaremos la mezcla de leche y mantequilla. Amasar poniendo la mezcla sobre una superficie ligeramente enharinada. Si tenemos amasadora, amasar durante 5 minutos.
Colocar la masa en un recipiente grande y un poco engrasado, cubrir con un paño limpio y dejar reposar en un lugar cálido hasta que duplique su tamaño. Alrededor de 1 hora.
Cuando haya crecido la masa, dividirla en dos si hemos duplicado las cantidades y congelar la mitad para su uso posterior si no se va a usar en esta hornada.
Sobre una superficie enharinada, estirar la otra mitad en un rectángulo de unos 30x60 cm y untarla con la mantequilla del relleno.
Mezclar el azúcar y la canela y espolvorear por encima de la mantequilla.
Enrollar la masa por el lado más largo, formando un cilindro. Cortar en rodajas de unos 4 cm de ancho.
Forrar con papel antiadherente un molde redondo de 23 cm de diámetro y colocar los rollos dejando un espacio de 1-2 cm entre ellos.
Cubrir con un paño de cocina limpio y dejar reposar en un lugar tibio durante 20 minutos.
Precalentar el horno a 220º, con calor arriba y abajo.
Hornear los rollos de 15 a 20 minutos hasta que estén dorados y bien cocidos.
Para pintar los rollos, calentar el azúcar y el agua en un cazo pequeño durante 5 minutos. Retirar y pincelar los rollos recién salidos del horno.
Espolvorear con azúcar en polvo. O bien, preparar el glaseado blanco mezclando bien los dos ingredientes y verter por encima de los rollos en forma de hilo cuando ya se hayan enfriado del todo.
NOTA: La masa se puede preparar en la máquina panificadora, colocando todos los ingredientes excepto el relleno y el glaseado y poner en modo masa. Una vez ha terminado el programa, sacar la masa, dividir por la mitad y seguir las indicaciones anteriores.
NOTA: La masa se puede preparar en la máquina panificadora, colocando todos los ingredientes excepto el relleno y el glaseado y poner en modo masa. Una vez ha terminado el programa, sacar la masa, dividir por la mitad y seguir las indicaciones anteriores.