
Ingredientes:
200 g de camarones crudos o cocidos
120 g de harina de trigo
40 g harina de garbanzos
Perejil fresco
1 cebolla
250 ml de agua bien fría o la necesaria para ajustar la mezcla
1 chorrito de agua bien fría con gas
1 cucharadita de sal
1/4 cucharadita de cúrcuma o colorante alimentario (optativo)
Aceite de oliva
Picamos muy menudo el perejil y la cebolla.
Lo colocamos en un recipiente y agregamos la harina de trigo, la de garbanzos, la cúrcuma y la sal.
Mezclamos bien, añadimos el agua muy fría y el chorrito con gas y seguimos mezclando hasta conseguir una mezcla parecida a una papilla líquida.
Por último, añadimos los camarones y después de mezclar dejamos reposar la masa unos treinta minutos.
En una sartén grande ponemos dos dedos de aceite y dejamos que se caliente a fuego medio alto.
Cuando esté caliente volvemos a mover la mezcla de los camarones y con una cuchara sopera vamos añadiendo pequeñas cantidades extendiéndolas un poco con la misma cuchara para que así queden crujientes.
Cuando estén doradas por ambos lados las retiramos a un plato con papel absorbente y servimos.
NOTA:
Si sobrara mezcla y quisiéramos congelar las tortillitas, hacemos el mismo proceso pero sin llegar a cocinarlas del todo.
Las sacamos de la sartén, las escurrimos en papel absorbente y cuando estén frías se ponen en un recipiente separadas con film para que no se peguen y se congelan.
Luego solo habrá que volver a freírlas en aceite hasta que estén doradas.
1 cucharadita de sal
1/4 cucharadita de cúrcuma o colorante alimentario (optativo)
Aceite de oliva
Picamos muy menudo el perejil y la cebolla.
Lo colocamos en un recipiente y agregamos la harina de trigo, la de garbanzos, la cúrcuma y la sal.
Mezclamos bien, añadimos el agua muy fría y el chorrito con gas y seguimos mezclando hasta conseguir una mezcla parecida a una papilla líquida.
Por último, añadimos los camarones y después de mezclar dejamos reposar la masa unos treinta minutos.
En una sartén grande ponemos dos dedos de aceite y dejamos que se caliente a fuego medio alto.
Cuando esté caliente volvemos a mover la mezcla de los camarones y con una cuchara sopera vamos añadiendo pequeñas cantidades extendiéndolas un poco con la misma cuchara para que así queden crujientes.
Cuando estén doradas por ambos lados las retiramos a un plato con papel absorbente y servimos.
NOTA:
Si sobrara mezcla y quisiéramos congelar las tortillitas, hacemos el mismo proceso pero sin llegar a cocinarlas del todo.
Las sacamos de la sartén, las escurrimos en papel absorbente y cuando estén frías se ponen en un recipiente separadas con film para que no se peguen y se congelan.
Luego solo habrá que volver a freírlas en aceite hasta que estén doradas.